Adoptar una dieta vegana en Argentina implica hoy un gasto significativamente mayor que seguir una alimentación tradicional. Un informe elaborado por la consultora Focus Market para el blog de educación financiera de la fintech Naranja X estimó que el costo mensual de una canasta alimentaria vegana supera en un 55% al de una canasta basada en alimentos de origen animal.
El relevamiento comparó dos esquemas de consumo diseñados para cubrir las necesidades nutricionales de un adulto promedio. Mientras la canasta alimentaria tradicional alcanza un valor mensual de $206.137,28, el conjunto de alimentos equivalente en su versión vegana asciende a $320.095,85.
El análisis tomó como base las mismas categorías de alimentos: cereales, proteínas, lácteos o sus equivalentes, frutas y verduras, aceites y snacks. Sin embargo, al reemplazar los productos de origen animal por alternativas vegetales, las diferencias de precios se vuelven significativas.
Las categorías con mayores diferencias
De acuerdo con el estudio, los mayores incrementos se registran en algunos rubros específicos del mercado vegano. Los snacks veganos encabezan la lista, con precios que pueden superar en 230% a los productos tradicionales.
También se observan aumentos importantes en:
Cereales y derivados sin ingredientes animales: +75%
Bebidas o “lácteos” vegetales: +68%
Proteínas de origen vegetal: +55%
Según explicaron desde Focus Market, estas brechas se vinculan con distintos factores de mercado. Entre ellos se destacan menores volúmenes de producción, el uso de materias primas especializadas —como proteínas vegetales aisladas— y costos adicionales asociados a procesos de fortificación nutricional y certificación.
“El mercado presenta una baja densidad de puntos de venta. Esto no solo restringe la accesibilidad física, sino que también reduce la competencia en precio a nivel local, contribuyendo a mantener márgenes elevados”, explicó Damián Di Pace, director de la consultora.
El especialista agregó que, en un contexto donde la demanda de productos veganos crece, la insuficiente expansión de la oferta comercial puede transformarse en un factor estructural que encarece el acceso y genera segmentos de exclusión según la ubicación y el poder adquisitivo.
Menor disponibilidad en comercios
Otro aspecto señalado por el informe es la disponibilidad limitada de este tipo de productos. A diferencia de los alimentos tradicionales —presentes de manera masiva en supermercados y comercios de cercanía— gran parte de los productos veganos se venden en tiendas especializadas o plataformas online, lo que reduce la cantidad de puntos de venta y limita la competencia de precios.
El costo extra de la vitamina B12
El análisis también incorpora una variable nutricional vinculada a la Vitamina B12, un nutriente esencial que no se encuentra de forma natural en alimentos de origen vegetal en cantidades aprovechables por el organismo.
Por ese motivo, las personas que mantienen una dieta vegana estricta suelen recurrir a suplementos o alimentos fortificados. Según el estudio, el costo estimado de esta suplementación puede rondar los $17.250 mensuales durante el primer período de consumo, lo que incrementa aún más el gasto total de quienes optan por este tipo de alimentación.